Estructura
El Programa Master en Abogacía Internacional se compone de más de 1.200 horas de trabajo efectivo estructurándose en dos fases: una primera fase teórica en la que se estudia desde una perspectiva práctica y la segunda fase, eminentemente práctica, desarrollada en los grandes bufetes de Abogados nacionales e internacionales, donde el alumno tiene la oportunidad de ejercer la abogacía.
PRIMERA FASE (febrero - junio)
Durante la primera fase se utiliza el sistema de los “casos” mediante una visión sectorial y continuada, con la finalidad de obtener un conocimiento genérico del derecho y una capacidad de razonamiento jurídico básica. Posteriormente, se aplica el sistema del “caso”, mediante una visión global, con la finalidad de obtener un conocimiento del derecho en profundidad.
El método de enseñanza parte de una clara distinción entre el sistema de los “casos” y el sistema del “caso”. El sistema de los “casos” consiste en que se pueda acceder de forma parcial a distintos asuntos, mientras que el sistema del “caso” pretende dar una visión generalizada del asunto, aún a costa de reducir el número de supuestos analizados. El primero permite lograr un conocimiento elemental de las distintas ramas del Derecho, a la vez que genera una mecánica de razonamiento jurídico polivalente; el segundo sistema permite la profundización.
De forma obligada, con la transición del sistema de los “casos” al del “caso”, así como con la práctica en despachos, el alumno se va familiarizando de forma progresiva con los distintos instrumentos jurídicos de los que hace uso el abogado para solucionar los problemas de sus clientes: manejo, búsqueda e interpretación de legislación, jurisprudencia y documentación en general, mecánica de ordenación bibliográfica, familiarización con los expedientes jurídicos (escritos procesales, convenios y contratos de toda índole, disposiciones sucesorias, estatutos societarios, informes y dictámenes), etc.
SEGUNDA FASE (julio - diciembre)
Finalizada la primera fase del programa, el alumno ya dispone de las herramientas e instrumentos necesarios para el ejercicio de la abogacía. Para poder profundizar y demostrar esos conocimientos prácticos, en la segunda fase, los alumnos se incorporan a despachos de abogados o asesorías jurídicas de empresas nacionales, europeos y norteamericanos. Allí, son guiados por un abogado-tutor que se encarga de introducirles en la mecánica de trabajo del despacho y en los asuntos jurídicos en los que el alumno participará.
El destino del alumno es determinado por la Dirección del Master; en función de los resultados académicos, el análisis del perfil personal de cada alumno y los requisitos exigidos por las propias firmas de abogados de acogida. De este modo se garantiza el éxito de las prácticas y la buena orientación del alumno.
En esta segunda fase el alumno participa de forma activa en la vida diaria del bufete, guiado por el tutor. Al final de este periodo, el tutor entrega un informe a la Dirección Académica del Master indicando los resultados obtenidos por el alumno.





